ESCOGE TU PUNTO DE ENFOQUE

El Mindfulness consiste en dirigir la atención hacia el interior en el instante presente y descubrir las sensaciones que experimentamos y los pensamientos y emociones que afloran cuando surgen distracciones como el canto de un pájaro, un recuerdo o cualquier otra cosa, simplemente las dejamos ir.

La mente es un instrumento, pero también un paisaje interno que atraviesan los pensamientos como hojas al viento.

Por mucho empeño que pongamos en llevar a cabo una tarea, de vez en cuando, en nuestro campo de visión interno, aparecerán unos cuantos pensamientos inconexos que nos distraerán. Podemos reaccionar frente a ellos o tomar una ruta más consciente, simplemente dándonos cuenta de su aparición, sin juzgarlos, permaneciendo en el momento presente mientras lo hacemos. Aunque nos parezcan dos cosas separadas, nuestros pensamientos y nuestras experiencias directas, interactúan constantemente. Si bien la mente humana nos parece el sistema multitareas por excelencia, en realidad, solamente puede tener un pensamiento cada vez. La impresión de la simultaneidad de los pensamientos se debe a un increíble juego de malabares: de un momento a otro, algunos pensamientos aparecen y otros decaen para volver a surgir de nuevo más tarde. Pero en medio de esta confusión actúan ciertas líneas de pensamiento o secuencias de sensaciones y pensamientos fácilmente identificables que a menudo tienen su origen en la experiencia directa. Tal vez esto te resulte extraño; posiblemente pueda explicarse mejor por medio de un ejemplo:

Estás en casa pelando patatas y escuchando la radio y de pronto oyen unos sonidos inesperados en el jardín que se superponen a la voz del locutor. Pasados unos momentos reconoces los sonidos percusivos procedentes del exterior:  tu pareja está cortando leña. Esto hace que apartes la mente de las noticias y pienses en él o ella,  quizá preguntándote si habrá encendido ya la barbacoa. De este modo a partir de unos pensamientos surgen más pensamientos y aunque el locutor continúa dando las noticias ya no le prestas atención. Tal vez hayas dejado de pelar patatas por un momento pensando que posiblemente acabarás cenando bastante tarde. Lo cierto es que tu atención ya no está en el presente y se ha desplazado hacia el futuro. Pues bien, por medio del Mindfulness puedes controlar la atención en situaciones similares y escoger entre salir al jardín para hablar con tu pareja, prestar atención a la radio o centrarte en pelar las patatas. También puedes optar por excluir la leña de tu mente y posponer la cuestión de la cena para más adelante.

En la práctica de Mindfulness o atención plena, tú eliges donde concentrarte, ya que diriges tu atención al objeto elegido. No te inquietes cuando los pensamientos, emociones o quizá las sensaciones inesperadas, cruzan en tu paisaje interno. Observa estos sucesos espontáneos y escoge no alimentarlos. Después vuelves a llevar la atención a lo que tienes entre manos, el punto de enfoque seleccionado, ya sea la respiración, una sensación corporal o cualquier otra cosa.

Dr. Ken A. Verni